jueves, 11 de mayo de 2023

Escribo, luego existo

Escribo entre líneas escondida bajo la sombra de un renglón. Resguardándome de la lluvia de sentimientos que en ocasiones me rodea. Y aunque no me puedas ver, existo tras el papel que ahora sostienen tus manos.

Sueño una historia cada noche que olvido al llegar la mañana y trato de recuperar su esencia aun con otra estructura y guion, no siempre mejor ni peor, solo distinta a la anterior. Versiono mis propias ideas, dotándolas de cuerpo, ritmo y entonación. Sin resultar guapas ni feas, solo diferentes a las ideas que tuvo mi otro yo.

Cuando no escribo pienso en escribir cada coma, letra y palabra que liberarán aquello que existe preso en mi cabeza. Ya que si las ideas que ahora se agolpan no encuentran modo de salir, acabarán dominando mi vida. Frases que se gestan en mis entrañas y traslado al papel antes de que ardan en mi interior.

Escribo para llegar a ti. Para que tus ojos vean los reflejos que cegaron mis ojos y tu boca saboree el dulce veneno que inundó mi boca. Desearía saber lo que cruza tu cabeza al leer estos delirios, los cuales forman parte de mi yo más mío. Ese que espera desnudo, sincero y vulnerable, abierto en canal ante vos, esperando tímidamente la sentencia de su lector.


viernes, 5 de mayo de 2023

Avanzando hacia el futuro

Abre tus alas y alza el vuelo, o despliega tu vela y navega, pero avanza firme hacia adelante. Deja que el viento acaricie tus pensamientos y los salpique con el agua dulce de ese río que te conduce a un nuevo lugar.

Visualiza los sueños que fabricaste a medida. Y disfruta del paso ligero, sin prisa, sin pausa, ese paso que dirige a lo desconocido. Directo a la desembocadura donde el agua va salándose poco a poco, de manera paulatina, hasta llegar a mar abierto y sus infinitas oportunidades.

Escucha el batir de tus alas, el latir de tu corazón y no pienses en el posible fracaso, ya que simplemente no intentarlo es un naufragio seguro, una caída en picado.




lunes, 24 de abril de 2023

Veinticuatro horas se quedan cortas

Amanece un nuevo día, gestado durante la oscura noche y nacido bajo los brillos dorados del sol. Repleto de oportunidades, cuando las horas que quedan por delante todavía parecen infinitas.

Saboreo despacito las primeras, las horas más precoces e impacientes, cuando ni siquiera me he planteado en qué invertiré el resto de mi día. Disfruto sin prisa alguna, tengo por delante más de la mitad. Alcanzo el ecuador de la jornada, y es entonces cuando comienzo a pensar que quizá no sea suficiente, que me quedarán cosas en el tintero. Las horas parecen acelerarse y sus minutos terminan agolpados unos sobre otros, y yo sin ser consciente de cómo han terminado allí. En respuesta acelero también mis mañas, toca priorizar y actuar rápido.

Y mientras se aproxima el final, la noche se cierne sobre mi día, sobre mis sueños y propósitos. Con algunos logrados y muchos apenas iniciados, toca hacer balance de las decisiones y los actos. 

Ahora que ya no hay tiempo, reflexiono sobre lo que haría diferente en el próximo amanecer. Y entonces comprendo que ese día es un esquema a pequeña escala de toda una vida, en la que amanecemos llenos de esperanza y terminamos tocando con la punta de los dedos el ocaso final. Y todo lo que ha sucedido entre esos dos instantes, es lo único que de verdad importa. 

Porque cada día cuenta.


viernes, 7 de abril de 2023

La asimetría de los números primos

Esos números que no hallan división
ya que son inseparables, 
como cabeza y corazón.

Siempre impares,
de modo que uno quedará solo, 
sin emparejar, 
actuando como eje central para todos los demás.

Porque la naturaleza asimétrica de los números primos puede ocultarse tras la aparente simetría de la realidad. 


lunes, 27 de marzo de 2023

Hospital de la Santa Creu i Sant Pau - Barcelona

Finos cristales dan forma a tu brillante coraza, tan frágil y delicada que vibra con mis últimos suspiros. Abro una puerta y te descubro expectante. Quieto y callado, tratando de no molestarme, dispuesto a sanar mi vida con mil colores radiantes. 

Cierro los ojos de éste cuerpo que yace casi inerte. Las fuerzas que le restan me dirigen hacia la luz que asoma a lo lejos. Tal vez allí me espere el calmado fin. 

Pero un eco se descompone entre los sonidos inconexos de este pasillo iluminado por un sol que ya no calienta. Escucho gritos, lamentos, despedidas y al fondo de ese sórdido eco, el agudo llanto de un recién nacido.

Al menos queda esperanza.


lunes, 13 de marzo de 2023

Reflejos efímeros

La naturaleza se mira ante un espejo de agua cristalina, logrando un reflejo tan perfecto que nos reta a buscar las siete diferencias una y otra vez. Un reflejo que únicamente podremos admirar desde la distancia, ya que si nos acercamos demasiado esa imagen se desvanecerá dando lugar a un millón de pequeñas piezas que puede que una vez desancladas, no vuelvan a encajar jamás.

Y a pesar de ello, nos empeñamos en acercarnos, en tocar y en dejar nuestra huella allá donde no seríamos capaces de imaginar. Y cada uno de nuestros pasos resulta devastador para ella.

Porque la naturaleza es dura, pero también es tremendamente frágil y quebradiza, de modo que un simple movimiento de nuestra mano puede provocar su fractura. Y aunque en ocasiones no lo muestra, se siente cansada de nosotros, ya que la ponemos a prueba una y otra vez con nuestra mera existencia. Obligada a mantenerse en un equilibrio constante para no terminar precipitada hacia el vacío.

Ella nos ha dado la vida, ha llegado el momento de devolverle el favor.

sábado, 4 de marzo de 2023

Miradas furtivas

Te observo en silencio, quieto, muy quieto, prácticamente inmóvil. Estudio tus gestos a través de una pequeña rendija que tallaste para mí, o para cualquiera de los curiosos amantes que se asoman para deleitarse con tu hermosa presencia. 

Te admiro desde una distancia prudente, temiendo acabes siendo consciente de mi tímida intrusión. Una distancia tan prudente que aun mirando hacia mí no serías capaz de verme. Pero sé que nunca mirarás, ya que las diosas como tú no se alteran por pretendientes mortales como yo.  

Mi respiración cada vez más superficial termina siendo un débil silbido. Ahogado por tu grandeza y a su vez alimentado por ella. Ya que cuando uno ama, basta una sola mirada para avivar la llama, y en ese instante hasta el aire deja de ser necesario para vivir.

Pero finalmente esa mirada furtiva alcanzó mi pupila, y cuando nuestros ojos se cruzaron, hablaron sin palabras como si se conocieran desde hace siglos, quizás de otra vida.



lunes, 20 de febrero de 2023

Escenas sin personaje

Estalla en mis oídos el silencio que anegó las calles tras la tragedia. Agudo, profundo y sincero, sin articular una sola mentira durante su cuidado y preciso parlamento. Un discurso lanzado al aire, que se cuela en cada rincón de un mundo en el que no queda un alma que lo escuche.

Percibo cómo el calor se desvanece, borrando la pretérita presencia de unos personajes que huyeron apresuradamente de un escenario que amenazaba ruina. Con sus miedos e inquietudes, incapaces de resguardarse bajo el frío manto de un invierno demasiado largo, demasiado duro.

Así imagino una ciudad asustada, tocada y hundida por un peligro hasta entonces desconocido. Me pregunto por el paradero de esas personas que estuvieron y ya no están, pero que de algún modo han dejado su huella tatuada antes de que sus vidas saltaran por los aires.

sábado, 11 de febrero de 2023

Desde la barrera

Ver la vida desde la barrera 
no es lo mismo que vivirla. 
Solo observas, desde lejos, 
pasando por ella de puntillas.

Ver la vida de aquellos que caminan,
paseantes, que palpitan y respiran,
mientras solo observas, desde lo alto, 
sin sentir sus pasos sobre el asfalto.

Ver la vida de un mundo que cambia,
que viene y va, y rápido vuelve y gira,
estrenando sin pedir permiso un nuevo día,
mientras sigues observando, solo, la vida.






viernes, 27 de enero de 2023

En constante movimiento

El mundo se mueve y nosotros nos movemos con él. O quizá sea nuestro movimiento el que lo permite girar, manteniendo una inercia constante, como roedores dentro de una rueda gigante. 

Podemos acompañar su paso o tratar de ir contracorriente, acelerar o reducir la velocidad de nuestros pasos, pero sin detenernos, ya que siempre hay un lugar hacia el que caminar. 

Tenemos una responsabilidad con el planeta, no podemos dejar que pierda impulso. Cada paso importa para seguir girando y construyendo día a día un lugar aún mejor al que encontramos al llegar.





lunes, 16 de enero de 2023

Viajando sin remitente

Ampliamos horizontes con cada viaje que sellamos en el pasaporte, mientras cargamos nuestra mochila con las experiencias que nos aportan esos parajes desconocidos. Pero es fácil cometer el error de quedarse en la superficie, sin explotar al máximo lo que nos pueden ofrecer todas esas vivencias.

Olvidémonos un poco del lugar de donde venimos para empaparnos hasta los huesos del lugar en el que estamos, permitiéndonos explorar más allá de nuestra zona conocida. Escuchemos lo que tienen que contar los autóctonos, tal vez esa pequeña interacción sin guion redirija por completo el rumbo de nuestro viaje.

Y seamos amables con esas personas con las que nos cruzamos durante unos segundos fugaces, exactamente el tiempo que nos lleva enfocar correctamente, ya que quedarán inmortalizadas para siempre en las instantáneas de aquella ciudad. Sin conocer su nombre ni dirección, pero con su perpetua mirada clavada en esa fotografía a pie de calle. Espontánea, sin preparación previa, que es como se retrata la autenticidad. Atrapados en una pose infinita, sin envejecer, sin cansarse ni descansar. Completos desconocidos que acabarán siendo el alma de aquel momento, sin los que ese recuerdo nunca sería el mismo.

lunes, 9 de enero de 2023

La magia que compone las nubes

Opacas o translúcidas, de contornos perfectamente definidos o con bordes difuminados que entremezclan sus ingredientes con el intenso azul del cielo. Las nubes esconden figuras que despiertan nuestra imaginación, nos devuelven esa mirada propia de los ojos de un niño, permitiéndonos soñar despiertos mientras el mundo detiene su giro por un instante. 

Traviesas se dejan llevar por el compás del viento, unas veces pausadas mientras otras veloces. Una carrera frenética a diferentes alturas, luchando por sobrevivir a un horizonte que terminará engulléndolas en la distancia. 

Volubles en sus deseos, voluminosas en su empeño por cubrir con su manto cada pedazo de firmamento. Esperando las condiciones idóneas para revelar la magia que esconden entre cada hueco de su esponjoso entramado.

Sólo entonces se precipitarán en picado al suelo para volver de nuevo al inicio y recorrer así una orografía de sobra conocida, dibujada una y otra vez por interminables ciclos en los que el agua es origen a la vez que resultado.

martes, 27 de diciembre de 2022

Soledades compartidas

Es fácil disfrutar de la soledad cuando sabes que hay alguien esperando al final. Pero cada día son más las personas que no encontrarán a nadie al regresar. Me entristece pensar que no tendrán con quién compartir ese viaje que hicieron, que les hizo estar tan cerca de ellos mismos y tan lejos de todo lo demás. 

Quizá esa sea una sensación demasiado cotidiana para ellos como para imprimirle suficiente importancia, habituados a conversar con su yo interior, con quien solo discuten en los momentos estrictamente necesarios. 

Tal vez ellos a su vez se sientan apenados por la situación de los otros, los acompañados, que se esfuerzan en realizar malabarismos sobre la cuerda floja para encontrar un momento de genuina soledad.

lunes, 19 de diciembre de 2022

Confesiones de una hermana menor

Desde el día en que nací has sido un referente en mi vida, como un faro que guía en los días de tempestad. En silencio observaba cómo tus pasos despejaban mi camino, unas veces me impulsaban mientras otras me dejaban rezagada pensando que nunca podría darte alcance. Imagino que entre hermanas son inevitables los celos, con o sin fundamento, sabes que siempre he sido envidiosa, pero sin maldad, más bien desde la más pura admiración.

Tú ya casi volabas cuando yo apenas gateaba, y aunque no soy capaz de recordarlo, sé que estuviste ahí para ayudarme en mis primeros pasos, enseñándome a pequeña escala cómo funcionaba la vida.

Inquieta y nerviosa, amable y atenta, dejando tus necesidades por detrás de las de los demás. Siempre pendiente de disparar suficientes fotos, no por vanidad, ya que la mayoría de veces ni siquiera sales en ellas. Pero deseas que todos partamos con un buen recuerdo de ese momento, buscando lo más cercano a la perfección. 

Y aunque puedes parecer débil, eres tenaz y trabajadora, en ocasiones demasiado, pero no sabes hacer las cosas a medio gas. Tienes una fuerza que nos une y nos da valor para seguir en contra de las adversidades, que sabemos han sido unas cuantas, y por todo ello te agradecemos que seas tal como eres.

Muchas felicidades Ía, gracias por ser el pegamento de esta familia.

sábado, 10 de diciembre de 2022

Respiro y sigo

TEXTO FINALISTA EN EL II CERTAMEN LITERARIO DE RELATOS CORTOS ORGANIZADO POR REVISTA DEPORTIVA CALLE RUNNING 
Tema: "Correr, entre el dolor y el placer"

Y es a mitad del recorrido cuando ya me encuentro confiado, avanzando de manera constante, lo que comúnmente se conoce como ritmo de crucero. En ese preciso momento me siento ligero, casi capaz de flotar durante las milésimas de segundo en que mis zapatillas se despegan del suelo.

Respiro y sigo. Concentrado en sentir cada uno de mis latidos, acompasados en perfecta sincronía con el trote de mis pies. Respiro y sigo. Cada paso me aleja un poco más de la salida y me aproxima hacia el final. Una zancada más es una zancada menos. Pero sé que el temido momento está acechándome, siempre llega, sediento de poder. Ese muro de cristal que es capaz de reflejar todos y cada uno de tus miedos, volcándolos uno a uno en tu mente. Ese muro que te ciega y te hace pensar que has llegado a tu límite, que trata de convencerte de que fracasarás y no podrás continuar ni tan siquiera un metro más.

Respiro y sigo. Me aferro a ese mantra mientras simulo no escuchar sus engaños. Respiro y sigo. Y es una vez superado ese bache, cuando mi cuerpo vuelve a fluir, incluso con más energía que antes. Los músculos arden bajo la piel, actina y miosina en espacios alternos, trabajando sin descanso. Taquicardia refleja en ese último esfuerzo que se antoja titánico, inasequible al ser humano. Pero cuando al final de la avenida consigo distinguir los colores del arco de meta, acaricio con la punta de los dedos ese logro que se tornaba inalcanzable. 

Justo en ese instante lo imposible se convierte en una realidad y siento extasiado cómo mis pies se elevan sobre la superficie del suelo. Hoy incluso puedo volar.

Autor: Elena Hernando Puente